Sin lanzamientos, sin vivir posteando, sin aprender marketing. Yo construyo el sistema completo — plataforma, páginas, anuncios, mails — y lo manejo todos los días. Vos hacés lo único que yo no puedo hacer: enseñar.
Los lanzamientos son picos: dos semanas de estrés, un día de ventas y después el desierto. Mi sistema es lo contrario — cursos grabados a precio accesible que se venden solos, todos los días, mientras tu catálogo crece. Se planifica, se mide, y no depende de que te salga la voz el día del vivo.
Tu conocimiento convertido en cursos que una colega compra sin pensarlo dos veces. Se graban una vez y se venden para siempre: los anuncios se los muestran todos los días al público correcto, en todo el país.
La puerta de entrada a tu mundo. Cada mes trae colegas nuevas, con inscripción y recordatorios automáticos. Vos solo te conectás y das la clase — de llenarla me encargo yo.
Si ya tenés cursos grabados, arrancamos con eso. Si no, producimos uno por mes: yo te paso la estructura y los guiones, vos grabás. En seis meses tenés un catálogo entero vendiéndose solo.
Cada alumna queda en tu lista de mails y tu comunidad de WhatsApp — canales tuyos, no del algoritmo. La que compró un curso compra el siguiente, sin que pagues publicidad dos veces por ella.
La división es simple y no se mezcla: yo manejo el negocio de tu academia, vos enseñás.
Construí tres academias y aprendí esto: cuando el ritmo lo pone el humor de la semana, no hay sistema que aguante. Por eso trabajo con reglas claras desde el día uno. No son negociables, y son la razón por la que el sistema funciona.
O un catálogo grabado existente para arrancar. La venta constante vive de que el catálogo crezca: cada curso nuevo es una fuente más de ventas y una razón más para que tus alumnas vuelvan.
Es el motor de entrada de colegas nuevas. Una clase por mes, en vivo, sobre tu especialidad. Yo la lleno, la automatizo y la convierto — pero la fecha se cumple.
Los videos que el sistema pida, con mis guiones. No hace falta que te guste la cámara — hace falta que aparezca. Dato real: el video que una de mis formadoras menos quería grabar fue el que más vendió.
Cobro un fijo mensual más un porcentaje de lo que tu academia vende. Gano cuando ganás — por eso pongo condiciones y por eso elijo con quién trabajo: tu ritmo es mi sueldo.
$2,6M
Facturó Patricia Savall en las primeras tres semanas de su primer curso, con $621.000 de publicidad — $953.000 en la primera semana sola. Llevaba dos años con la idea de su academia guardada; en dos meses estaba facturando.
Patricia Savall · dermatocosmiatra · academia construida desde cero
$5,1M
Lleva vendido el curso grabado de peeling de Verónica Gesto en 7 semanas — 171 ventas con $1,5M de publicidad. Llegó con 4 alumnas y 700 seguidores; hoy su curso se vende todos los días a todo el país.
VGE — Verónica Gesto · cosmiatra y formadoraMe escribís y me contás qué enseñás, qué tenés grabado y cuántos años llevás en el rubro. Evaluamos si encajás en el sistema — de los dos lados, sin humo.
Fee, comisión, qué se construye el primer mes y qué esperar a los 30, 60 y 90 días. Números concretos para que lo pienses tranquila.
Primer mes: plataforma, tu primer curso a la venta y la primera campaña prendida. Desde ahí, la rutina: taller mensual, curso nuevo, ventas todas las semanas.
No. Mis dos formadoras arrancaron con 700 y 7.400 seguidores. Las ventas las trae la publicidad, no el perfil — el perfil solo tiene que confirmar que sos real y sabés de lo tuyo.
No. El sistema es de venta constante: tus cursos se venden todos los días en automático. El único vivo es tu taller mensual — y es una clase, no un show de ventas.
Arrancamos igual: producimos un curso por mes. Yo te doy la estructura y los guiones, vos grabás con tu celular o tu compu. Una de mis clientas pasó de cero a facturar $953.000 en la primera semana de su primer curso.
Un fijo mensual más una comisión sobre lo que tu academia vende. El número exacto depende de tu punto de partida (con o sin cursos grabados, con o sin plataforma); te lo paso por escrito después del diagnóstico. Lo que te adelanto: si no veo negocio para vos, te lo digo gratis en el primer mensaje.
Te quedás con todo: plataforma, cursos, dominio, lista de mails, comunidad y alumnas. La academia es tuya desde el día uno — yo soy el que la hace vender, no el dueño.
Escribime y contame qué enseñás. Te digo con honestidad si tu academia tiene negocio — y si todavía no, también.
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